Una nueva obra de GENA vincula la Axarquía del siglo XVIII con Arenas del Rey
El Gabinete de Estudios de la Naturaleza de la Axarquía (GENA) ha publicado un nuevo libro titulado “El lignito de Arenas del Rey. Historia social, económica y biogeológica de un combustible”, del que son autores los profesores Rafael Yus Ramos, Francisco Montoro Fernández y Pilar Pezzi Cristóbal. Una obra de 255 páginas, profusamente ilustrada a todo color, con gráficos, dibujos y fotografías, que puede adquirirse en las principales librerías de Vélez-Málaga y Torre del Mar, así como en las de la capital malagueña.
La obra presenta un tratamiento histórico y científico en torno a un combustible , el lignito, que se encuentra en la localidad de Arenas del Rey. Pero más allá de una contribución a la historia local de este pueblo, la obra parte de una relación que se estableció entre la Axarquía y esta localidad granadina en el siglo XVIII, en torno a este combustible.
En efecto, desde su descubrimiento mundial como combustible, en el siglo XVIII, el lignito de Arenas fue centro de atención de la floreciente industrialización, principalmente en Málaga, que durante el siglo XIX llegó a ser la segunda provincia industrial de España, aunque con un terrible obstáculo: la falta de combustible para echar a andar esa gran maquinaria que fue la industrialización, tras siglos de esquilmarse la madera de sus montes. Este hecho motivó que las miradas se dirigieran a este nuevo combustible, el carbón piedra, cuyo yacimiento más cercano estaba en el municipio granadino de Arenas del Rey.
Este libro se adentra en todos los interrogantes científicos que han ido surgiendo como las ramas de un árbol cuyo tronco principal era el lignito de Arenas del Rey, pues la búsqueda de respuestas sobre esta roca nos ha conducido a un elenco de investigaciones geológicas que han determinado dónde y cuándo se formó este carbón granadino, qué fósiles quedaron atrapados en las rocas y, con ello, qué ambiente existía en este lugar hace 7 millones de años, durante su formación por carbonización, en el contexto de una cuenca sedimentaria sometida a una fuerte tectogénesis, cuya manifestación histórica más conocida fue el terrible terremoto de 1884. Llegados a este punto, el libro también recorre los aspectos de la minería del lignito, sus principales aplicaciones en la carboquímica y la generación de energía termoeléctrica, ahondado en las causas que condujeron, primero, a su consideración como posible combustible a explotar y, finalmente, a su desestimación, en el contexto de la política energética nacional y europea.
De este modo, la obra tienen un interés histórico, tanto para la Axarquía como para Arenas del Rey, y también tiene un interés científico, puesto que desarrolla, por vez primera en la literatura científica española, todos los aspectos relacionados con ese combustible llamado lignito, que poco a poco han ido desvelando numerosos estudios científicos, tanto españoles (principalmente de la Universidad de Granada) como extranjeros, algunos de los cuales constituyeron tesis doctorales, que esta obra logra reunir como las piezas de un enorme rompecabezas acerca del origen (biológico y geológico) del lignito y su relación con el contexto social y económico de las sociedades de estas localidades desde el siglo XVIII hasta nuestros días.

