La Cueva de Nerja participa en la Semana Nacional de la Ciencia
Un año más, la Fundación Cueva de Nerja participa muy activamente en la Semana de la Ciencia. En esta edición con el título “Un mundo natural desconocido”. En este sentido, el gerente de la Fundación, Ángel Ramírez, ha señalado que “nunca hemos descuidado el aspecto científico de la Cueva, haciéndolo compatible con su proyección turística. En los estatutos de la Fundación así se indica y el trabajo desarrollado en este campo resulta muy importante. En estos momentos destaca el Proyecto Interdisciplinar de Investigación que sigue las huellas del Hombre de Neardenthal en la Costa del Sol. Pudiendo haber sido la Cueva su último refugio antes de su extinción”.
Desde el pasado lunes y a lo largo de los próximos días, varios centros escolares de la provincia recorrerán el complejo científico accediendo a zonas que normalmente no son visitadas. Son los miembros del Instituto de Investigación de la Fundación los encargados de guiar estas visitas que resultan muy interesantes participan en ellas.
Los estudiantes realizarán una visita al centro de interpretación, la biblioteca, la estación meteorológica, el laboratorio y el interior de la cueva. Los técnicos del Instituto han expuesto los resultados más relevantes de los proyectos de investigación realizados en la actualidad, así como su aplicación en la conservación de la geodiversidad y biodiversidad de la Cueva de Nerja.
“La Cueva de Nerja es más conocida por sus pinturas rupestres que por su patrimonio natural; su geología y su biología es desconocida, y esto es parte de lo que se muestra en esta actividad”, ha señalado Cristina Baena, que ha guiado en esta visita a uno de los grupos participantes.
Los espeleotemas (estalactitas, estalagmitas, etc.) de las cuevas son elementos de extraordinario interés en la reconstrucción del clima de épocas remotas y constituyen un verdadero registro de los terremotos que acontecieron en la región en la que se encuentran. Como se pueden datar, los espeleotemas informan con precisión de importantes movimientos sísmicos que tuvieron lugar hace cientos o miles de años. Y éste es justo “uno de los aspectos que más ha llamado la atención de los participantes”.
Yolanda del Rosal es otra de las monitoras que ha guiado a los alumnos por las instalaciones. Dentro de su grupo de participantes, ha interesado mucho conocer la fauna de las cuevas. Y es que, en el interior de ellas, habitan seres vivos con unos rasgos morfológicos y un ciclo biológico muy característicos, como son la pérdida de los ojos, la despigmentación, el alargamiento de los apéndices sensitivos y locomotores o la ausencia de ritmos circadianos (día-noche) y reajuste de su metabolismo. Esta fantástica y específica fauna subterránea constituye, además, una valiosa enciclopedia viviente, a partir de la cual es posible obtener información sobre las condiciones medioambientales reinantes en nuestro planeta en épocas pasadas, que fueron determinantes en la evolución de estos organismos.
“Además de murciélagos, hay tres especies endémicas de la Cueva de Nerja: Platyderus speleus (un carábido); Chthonius nerjaensis (un pseudoescorpión); y Plusiocampa baetica (un dipluro)”, ha explicado la monitora.

