Ecologistas critican la declaración como BIC de la casa de Bernard Rudofsky
El Gabinete de Estudios de la Naturaleza de la Axarquía (Gena-Ecologistas en Acción) ha criticado hoy que la Junta de Andalucía pretenda inscribir como Bien de Interés Cultural (BIC) con la categoría de monumento la casa que el arquitecto norteamericano de origen austriaco Bernard Rudofsky construyó en los años 70 en Frigiliana.
Según ha precisado en un comunicado el presidente de Gena, Rafael Yus, la intención del Gobierno andaluz es inscribir el inmueble, que sirvió como residencia del arquitecto, en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz, una decisión que no comparte el colectivo ecologista.
Yus ha aclarado que la vivienda, construida en una zona alejada del casco urbano, es legal desde el punto de vista urbanístico, puesto que se construyó bajo el amparo de un plan parcial “y de forma respetuosa con el urbanismo popular de la zona”.
No obstante, para Gena es “muy dudoso” que el inmueble reúna suficientes argumentos para ser catalogado como monumento, en primer lugar porque se trata de una construcción moderna que, a juicio de los ecologistas, debería ser catalogada “más como un edificio notable, de interés cultural o académico” que como un Bic.
En segundo lugar, Yus ha explicado que, aunque la casa respeta la arquitectura popular, “de ningún modo debe ser catalogada como patrimonio de nuestra región, y menos aún que forme parte de nuestra historia, puesto que ni su diseño ni su uso forman parte de nuestra cultura”.
Por último, Gena entiende que la declaración de Bic debería implicar también la preservación del entorno del inmueble, algo que no ocurre en este caso “puesto que en el entorno de este edificio hay un amasijo de mansiones, algunas de dudosa legalidad, con piscinas y elementos distorsionantes extremos que en nada podrán resaltar los supuestos elementos positivos de la mencionada vivienda”.
Por ello, el colectivo ecologista lamentó que el municipio haya prestado tanta atención a esta casa “y sin embargo haya descuidado gran parte de su patrimonio histórico en suelo rústico”, ejemplificado por los antiguos cortijos.
“A nuestro juicio, son estos edificios, tanto en Frigiliana como en los demás municipios de la comarca de la Axarquía, los que deben ser catalogados como BIC, puesto que son testimonio de un modo de vida vinculado a las explotaciones agrarias de la comarca”, señaló Yus.
Según ha añadido, pese a que algunos cortijos han sido rehabilitados, muchos otros se han demolido para construir viviendas modernas “irrespetuosas con la arquitectura popular”, por lo que ha pedido que, en el marco de la revisión de los Pgou de los municipios de la comarca, se haga un inventario de estos cortijos y se inicien los expedientes para declararlos Bic.
