Rincón ya tiene a la primera familia que quiere que su hija haga la comunión civil
Una vecina de Rincón de la Victoria, Dolores Díez, se ha convertido hoy en la primera persona del municipio en solicitar al Ayuntamiento una comunión civil para su hija, una ceremonia sin connotaciones religiosas propuesta desde el Consistorio.
Con la aprobación hoy en pleno de las nuevas ordenanzas fiscales, este Ayuntamiento posibilita que, además de bodas o bautizos civiles, también se organicen a partir del próximo año comuniones al margen de la Iglesia, con el objetivo de festejar el paso de los niños de la infancia a la preadolescencia.
Díez, propietaria de una clínica veterinaria, ha calificado de “maravillosa” la oportunidad que le brinda el Consistorio. “No soy una persona religiosa, pero me parece fundamental que los niños hagan su primera comunión, porque es un momento del que todos nos acordamos y es un acontecimiento que marca un antes y un después en nuestra infancia”, ha argumentado esta vecina.
Cuando Díez se imagina la comunión de su hija piensa “en una ceremonia al aire libre, muy divertida y con amigos y familia”, aunque ha reconocido que no tiene aún nada planeado. Ha insistido en que considera la comunión un hito muy importante para los niños, “que dan un paso extra, se integran en la familia como preadolescentes y tienen más obligaciones y responsabilidades”.
