Por una Diputación dedicada a los municipios más pequeños de las provincias
Los presidentes de las Diputaciones Provinciales de Málaga y Sevilla, Elías Bendodo y Fernando Rodríguez Villalobos, han coincidido hoy en defender la existencia necesaria de estas instituciones y apostar por un modelo de institución provincial basada en el apoyo de los municipios más pequeños de las provincias.
Ésta es una de las principales conclusiones que se han extraído de la mesa redonda ‘Futuro de las Diputaciones Provinciales’, celebrada hoy dentro de los actos conmemorativos del 175 aniversario de la institución, en la sala Oyarzábal del Palacio Provincial de la Marina, antigua sede de la institución.
Ambos dirigentes han debatido sobre el tema dirigidos por el delegado en Málaga del Diario El Mundo, Rafael Porras, moderador de este foro, quien ha subrayado “la importancia del debate actual, que aunque no es nuevo sí se ha recrudecido en los últimos tiempos, sobre el futuro de las diputaciones, sobre su dimensión y estructura, y sobre su papel; aspectos que se han puesto sobre la mesa y que llegan a cuestionar su propia existencia”.
Uno de los aspectos en el que han coincidido los dos ponentes es la defensa del papel de las diputaciones, de su futuro como generador de riqueza y de apoyo a los municipios más pequeños, además de compartir la idea de adelgaza su estructura y redefinir sus competencias.
En este sentido, ambos han dejado claro que “la eliminación de las diputaciones nos alejaría del sentido común y empeoraría nuestro servicio público”, pero sí han precisado la necesidad de “reformular el papel institucional y competencial de las diputaciones para modernizarlas y desprenderlas de las asignaciones impropias que han desvirtuado su función, pero en ningún caso abogar por su desaparición ya que no sería una buena idea”.
También los dos presidentes han planteado la necesidad de afrontar una remodelación de la Administración General del Estado y de la financiación local, pues después de los ayuntamientos, las diputaciones son la administración más cercana a los ciudadanos y asumen competencias que no son propias.
Intervenciones
Bendodo ha resaltado que las diputaciones tienen futuro pero deben ser “fieles a su filosofía y función principal y única: apoyar a los municipios menores de 25.000 habitantes para que recorten distancia con los grandes, ser un órgano vertebrador del territorio”, y que las únicas políticas que pueden aplicar las diputaciones en poblaciones mayores “son las de cultura, turismo, juventud y deporte porque son de ámbito provincial”.
En este sentido, ha insistido que “la mejor manera de defender las diputaciones es trabajar con espíritu sincero de servicio a los municipios para hacer de la provincia un lugar más justo y equilibrado”, y que “en momentos como éste, con crisis y debate sobre la utilidad de las diputaciones, es cuando más tenemos que construir las bases de un futuro mejor y más igualitario”.
Además, ha añadido que “todos debemos dejar de discutir sobre la utilidad de las diputaciones y emplear ese tiempo en trabajar para que funcionen, como se ha demostrado en los últimos 175 años.”
Durante su intervención, Bendodo ha expresado que la pregunta no es si las diputaciones tienen futuro, “sino ¿cuál es el mejor futuro para las diputaciones?”, ya que estas instituciones son “imprescindibles para la función democrática, sirven de nexo de unión entre las políticas regionales y las locales y trabajan para que las personas se beneficien de los servicios públicos con criterios de igualdad y solidaridad.”
Asimismo, ha añadido que “son una herramienta útil cuyas señas de identidad deben ser cercanía y eficacia, además debe ser un referente en la integración y mantenimiento del equilibrio territorial para salvaguardar el bienestar ciudadano, por lo que se las debe dotar de medios e instrumentos para que puedan llegar a los ayuntamientos.”
Por su parte, Rodríguez Villalobos, ha afirmado que ante el debate de la existencia de las diputaciones, “si se hace con seriedad, rigor y datos, se evidenciará la utilidad de estos entes, aunque es cierto que hay que reestructurar no sólo estas instituciones provinciales, sino todas las administraciones”.
En este sentido ha expresado que las diputaciones deben “perder grasa y ganar músculo: adelgazar el gasto de cargos políticos y ganar en operatividad”. Entre las propuestas que ha presentado el presidente de la Diputación de Sevilla ha destacado la de excluir a la capital de la representatividad que tienen en el órgano provincia y reducir, por tanto, el número de diputados.
Ha destacado que el verdadero papel de las Diputaciones es “ser herramienta de cohesión y equilibrio interterritorial, para que no existan territorios de primera y de segunda y tratar de apostar por las zonas más desprotegidas, que suelen ser los municipios menores de 5.000 habitantes”.
Rodríguez Villalobos ha señalado que dichas instituciones deben convertirse en “elementos armonizadores, que desde una concepción cercana sea el apoyo de los ayuntamientos, que son los generadores de política de cercanía y proximidad”.
Por último ha explicado que uno de los problemas actuales es que “muchos gastos no obligatorios a los que hacen frente la Diputación se deben a que lo tienen que hacer los ayuntamientos. El 30 por ciento del presupuesto de los consistorios y entidades supramunicipales se dedican a gastos no obligatorios porque se asumen competencias de otras administraciones y que el futuro de las Diputaciones va por el camino de aplicar la ley, en el caso de nuestra región, la Ley de Autonomía Local de Andalucía (LAULA), aunque, está por ver de dónde vendrá el dinero para realizar las competencias que esta ley nos determine”.

