Educación ratifica el buen funcionamiento del servicio de comedor en el IES Bezmiliana
El delegado provincial, Antonio Escámez, ha hecho hincapié en que “las empresas saben que deben cumplir con lo que se les exige en los pliegos de contratación, prevaleciendo por encima de todo los estándares sanitarios y de calidad, ya que en caso contrario les será rescindido el contrato por incumplimiento del mismo, como ya sucedió el pasado curso con una empresa en Málaga; no obstante no existe ninguna constancia de intoxicación entre los usuarios del servicio de comedor en el IES Bezmiliana, que como en cualquier otro centro, la Dirección del mismo tiene la obligación de comunicar a la Empresa Pública ISE Andalucía, responsable de la contratación de comedores, para actuar en su caso de forma inmediata”.
“El comedor es seguro y funciona bien”, ha asegurado el delegado, y el propio director del centro invita a la comunidad educativa a conocer dicho comedor y su funcionamiento para “que comprueben ellos mismos el servicio de catering que se ofrece en el centro”.
Respecto a la afirmación de Francisco Salado sobre que “cabe preguntarse si el delegado del ramo, Antonio Escámez, está mirando por la salud y el bienestar de los alumnos o lo que prevalece son otro tipo de intereses económicos y empresariales”, el propio delegado ha contestado frente a esa grave acusación velada, que “su interés es de fondo y de forma, de fondo en cuanto a la prestación de un servicio de calidad al alumnado, desde luego primando su salud y bienestar, y de forma, en cuando a la absoluta transparencia en las contrataciones que se realizan con las empresas y la prestación del servicio de las mismas según lo establecido en los pliegos de contratación, y así lo tiene encomendado la Consejería de Educación a su empresa pública ISE Andalucía, que es la encargada de realizar las contrataciones y velar por la adecuada prestación de los servicios contratados”.
El delegado ha lamentado de que “manifestaciones tan irresponsables y falaces como las vertidas por el dirigente popular Salado, no sólo constituyen un grave infundio y un intento de desprestigio contra la administración educativa, sino que además conforman una grosera ruindad política, al pretender provocar una alarma social injustificada entre las familias de los usuarios de comedor”.
También ha hecho un llamamiento a los dirigentes políticos para que “no utilicen a la Educación, al alumnado y a sus familias o a los propios centros docentes, como sujetos pasivos de sus estrategias de confrontación, lo que sólo conduce al enturbiamiento y detrimento del necesario buen clima educativo en cada curso escolar”.
