Inspección Pesquera se incauta de 570 kilos de inmaduros en seis meses
Los servicios de Inspección Pesquera de la Junta de Andalucía se han incautado de un total de 34.179,94 kilos de pescado inmaduro durante el primer semestre de 2009. Los decomisos se han producido en actuaciones llevadas a cabo principalmente en mercados, carreteras, embarcaciones y lonjas. La merluza, con 17.509 kilos, ha sido la especie más intervenida, suponiendo el 51,23% del total incautado; seguida del boquerón, con 7.896 kilos (23,10% del total); de la chirla, con 4.117 kilos (12,05%); y de besugo, con 2.226 kilos (6,52%).A lo largo este año también fueron decomisados 946,45 kilos de jurel (2,77%), 430 kilos de pulpo (1,26%), y 186,70 kilos de concha fina (0,55%), entre otras especies. El mayor volumen de incautaciones se realizó durante el mes de marzo, con 13.808 kilos; seguido de mayo, con 5.661 kilos; febrero, 5.407 kilos; abril, 4.612 kilos; junio, 2.420 kilos y enero, 2.270 kilos.La provincia andaluza en la que se ha registrado un mayor volumen de decomisos ha sido Sevilla, con 13.079 kilos, que representan el 38,27% del total; seguida de Cádiz, con 8.032 kilos (23,50%); Almería, con 3.618 (10,59%); Córdoba, con 2.878 (8,01%); Granada, con 1.676 (4,90%); Huelva, con 785 (2,30%); y Málaga, con 579 (1,70%).En la realización de las incautaciones, los inspectores de la Consejería de Agricultura y Pesca actuaron de forma independiente o en colaboración con el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil, la Unidad de Policía Nacional adscrita a la Junta de Andalucía y Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino.Como consecuencia de estas actuaciones de los inspectores se levantaron 217 actas con decomiso de inmaduros, de un total de 2.332 actas. La mayor parte de las actas con decomiso se abrieron en mercados (118 actas), lonjas durante la primera venta de los productos (37), carreteras (35) y embarcaciones (27).La Consejería de Agricultura y Pesca desarrolla numerosas campañas de concienciación social en medios de comunicación y en colegios para sensibilizar a los ciudadanos en general y escolares en particular de la necesidad de garantizar la biodiversidad. Para ello se informa de las tallas mínimas exigibles del pescado para su consumo y la importancia que tiene respetarlas para preservar los recursos pesqueros existentes.
