Serrat cautiva el público en el 50 Aniversario de la Cueva de Nerja
Serrat fue más cercano que nunca. Y como siempre, no defraudó. Joan Manuel dio ayer a la Cueva de Nerja la brillantez que se merecía en el primer día del Festival del 50 Aniversario del Descubrimiento.
Gustó al público joven, a los de siempre y a los nostálgicos. Repasó sus temas más conocidos combinándolos con habilidad con composiciones nuevas y se movió por el escenarios contando pasajes de su vida aderezados con divertidos proverbios orientales. Sus monólogos entrevieron al público entregado, sus gestos enamoraron y su voz cautivó como siempre. Sin alardes de voz ni potencia juvenil, pero sí con un gran dominio de las tablas y de la tensión del espectáculo con la intimidad más sensible.
Ya el mismo día de su puesta a la venta se agotaron las localidades y es que la gente tiene hambre de poesía y de sensibilidad en estos tiempos de ruido y soledad.
Su visita a la Cueva de Nerja fue con el espectáculo “100 x100 Serrat” con el que regresa a los escenarios en un formato íntimo para espectadores privilegiados. Estuvo acompañado por su guitarra y el piano de Ricard Miralles.

