El virtuosismo del malagueño Jesús Reina encabeza una noche mágica de la Orquesta de Cámara de Munich
El violinista malagueño Jesús Reina, de 21 años de edad, demostró ayer su condición de nuevo gran valor en la provincia de la música clásica, al completar una interpretación soberbia, como solista en la pieza ‘Concierto en La Menor para violín y cuerdas (BWV 1041), de J.S. Bach que ponía el broche a la primera parte del programa de la prestigiosa Orquesta de Cámara de Munich.
La segunda velada del 49 Festival Cueva de Nerja alcanzó por entonces momentos muy emocionantes, casi indescriptibles, sobre todo para un intérprete joven deseoso de multiplicar ante el atento público de su tierra sus ya sobresalientes condiciones para poder extraerle al violín el máximo rendimiento posible. No menos significativo fue el papel de un músico tan aclamado como el alemán Sebastián Hamann, que tuvo al público a su favor desde los primeros compases de la noche.
Al frente de la Münchener Kammerorchester, como se denomina en lengua alemana a una formación que sin duda triunfó por derecho propio anoche, el intérprete demostró su enorme expresividad y buen sentido del fraseo musical. Fue en definitiva un encuentro irrepetible, donde las notas de nombres inmortales como Mozart, Haendel y Bach hicieron el resto.

