La Fiscalía pide 4 años de prisión para un joven por agredir y encerrar en su domicilio a su ex pareja
El Ministerio Fiscal pide a un joven de Vélez Málaga cuatro años y ocho meses de prisión por agredir y retener a su pareja tras quebrantar una orden de alejamiento por un delito de malos tratos.
El fiscal ha pedido que el acusado no pueda acercarse a su pareja en un radio no inferior a 1.000 metros y prohibición de comunicar con ella, incluso por teléfono, por cuatro años así como que se le prive el derecho para tenencia y porte de armas durante nueve años, según la calificación fiscal.
El procesado, de 28 años, propinó en la madrugada del 9 de septiembre de 2008 diversos puñetazos por todo el cuerpo a la mujer y le impidió salir de la vivienda tras cerrar con llave.
Sobre las 15.00 horas del mismo día y “en un descuido del acusado”, la joven pudo salir de la vivienda, pero al llegar al portal fue alcanzada por el agresor, quien la golpeó de nuevo con el cinturón y la obligó a regresar a la vivienda.
Una hora más tarde, la mujer logró salir de nuevo del domicilio y llegar a la casa de la madre del acusado, pese a que era perseguida por el procesado y, nuevamente, fue agredida así como su propia madre cuando intentaba calmarle, y la obligó de nuevo a que regresara a la vivienda.
Transcurrido un tiempo y en otro descuido, la mujer logró salir de la vivienda y se dirigió a un bar en la misma calle para pedir auxilio, gritando “me va a matar, me va a matar”, por lo que avisaron a la Policía que se personó rápidamente, según el fiscal.
Como consecuencia de la agresión, la mujer sufrió lesiones en diversas partes de su cuerpo y la madre del acusado se negó a ser reconocida por el médico forense.
El fiscal destaca que el 23 de junio de 2008 se dictó sentencia por parte del juzgado de Instrucción número cuatro de Vélez Málaga en la que se prohibía al acusado acercarse a la víctima a menos de quinientos metros y ponerse en contacto con la misma por un plazo de dieciséis meses.
Pero días más tarde de la notificación judicial, el acusado se personó en el domicilio que habían compartido y comenzó con ella una nueva convivencia
