Julián, con dos goles, deja atrás a El Palo en la clasificación
Merecida victoria la que sumó este sábado el equipo juvenil veleño, que siempre se mostró muy superior al conjunto paleño entrenado por Astorga. La victoria, especialmente fraguada a base de coraje y constancia que hasta el último minuto se empleó, sirve para dar mucha más moral al equipo de Moreno, que sin duda cuando más arreciaba la lluvia sobre el Vivar Téllez, éste le puso más ganas y mejor jugó la pelota. Creó las suficientes ocasiones para haber sentenciado el partido mucho antes.
Sin lugar a dudas fue mejor la segunda parte que la primera. Los de Moreno controlaban, tocaban, pero no encontraban la posibilidad de hacer daño a su rival, que plantó una buena disposición operativa desde el medio campo hacía atrás. De ahí que el partido tuviera en los primeros cuarenta y cinco minutos un juego espeso y de poco bagaje ofensivo.
Lo que son las cosas. En la única jugada bien llevada por el Palo con apertura desde la derecha de Adri sobre Alex, éste se saco un zapatazo desde lejos de la frontal que convertiría en el 0-1. Un golazo que nada pudo hacer Antonio.
Con el resultado adverso, el Vélez empezó a meter algo más de ritmo al partido, traduciéndolo en menos toque y más juego directo. Forzó la maquina con jugadas a balón parado y corners que llevarían el peligro al portal defendido por Javi.
Así las cosas, las más claras ocasiones llegarían a balón parado. Jacobo en una falta lateral desde la derecha (m 41), envió un balón pasado que apunto estuvo de rematar Nacho. Y poco después desde la izquierda sería Julián en que remataba de cabeza cruzado y ajustado a la izquierda del portal paleño.
Cuando se jugaba el último minuto de la primera parte, un envió en profundidad de Álvaro sobre Julián, dio la posibilidad para que el escurridizo delantero veleño se plantara sólo ante el portero visitantes y poder batirle con un certero y ajustado remate raso (1-1).
La segunda mitad sería un monólogo de los veleños sobre un rival que se cerró más en su campo y que empezó a acumular hombres que impidieran la posibilidad del gol. Justo cuando más agua caía sobre el Vivar Téllez, los veleños le echaron toda la casta posible y empezaron a abrir el campo y a forzar jugadas tras jugadas en busca desesperada del tanto de la victoria.
Cuando ya jugaba el equipo veleño con 10 jugadores tras la expulsión de Miki por dobles amarillas (la primera por protestar y la segunda cuando como último hombre hacia falta a Catanha), empezarían a llegar las ocasiones más claras de los veleños.
Así un disparo ajustado de Julián, tras recibir de un rechace (m. 78), o un remate de cabeza de Adri (m. 81) que se sumaba a las faltas laterales que lanzaba Jacobo, pudieron romper la igualada. Con el agua hasta el cuello se vio el Palo, que no podía frenar las embestidas veleñas que buscaban desesperadamente el gol. En el último suspiro un despeje de Pope dio en la espalda de Victor, el rechaza en la frontal llegaría a Julián que tras sortear a los dos centrales paleños encaró sólo la portería de Javi para batirlo de disparo ajustado.
En el último suspiro llegaría el premio para el derroche y la total entrega con que se empleo el cuadro veleño que se consolida en la segunda plaza del campeonato y deja algo más rezagado a su rival de El Palo.

