Las funciones supremas del cerebro humano protagonistas hoy de los cursos de verano de la UMA
La primera semana de los Cursos de Verano de la Universidad de Málaga en Vélez-Málaga ha alcanzado su tercera jornada. En el día de hoy, los distintos ponentes han tratado temas como funciones del cerebro, prevención de enfermedades relacionadas con el turismo, el evangelio de Judas, el articulismo literario como género, y la financiación de la Guerra de la Independencia, entre otros asuntos.
Así, el curso dirigido por Javier De Felipe, que versa sobre el origen de la mente humana, ha tenido hoy de protagonista a David Ezpelueta que ha ofrecido una conferencia titulada “Funciones supremas del cerebro humano”. Este experto aclara que dentro de estas funciones él ha incluido “aquellas que no son las denominadas básicas, como el lenguaje, el moverse, el sentir, la memoria, o la inteligencia”. La capacidad de amar, la espiritualidad, la conciencia que tenemos los humanos de estar vivos o la capacidad de emocionarnos con la música, son las facultades en las que se ha centrado Ezpelueta, que las considera “fundamentales para la vida y el resultado de la evolución del cerebro del hombre, algo que ha tardado millones de años”.
Gracias a las últimas técnicas de investigación se está, en los últimos años, profundizando en este tipo de facultades cerebrales y su funcionamiento en tiempo real, pero este experto señala que “cada persona nace con el cerebro que le dan sus padres y gracias a la evolución. Aunque tu cerebro puede llegar a un tope en función de tu masa cerebral y el factor de inteligencia heredado”. A pesar de esto para Ezpelueta “el ambiente, la gimnasia cerebral que ejerzas a lo largo de tu vida y tu propia curiosidad construye tu cerebro del futuro, hay que poner mucho de nuestra parte, no basta con nacer genios, si no te ejercitas serás una persona mediocre”.
En relación a la gimnasia cerebral, este experto señaló que los juegos que últimamente están proliferando “son tonterías, porque sólo estimulan unas zonas muy concretas y rutinarias del cerebro. La inteligencia es otra cosa, es leer, preocuparse, ayudar a los demás, crear, dudar o criticar y no jugar con unos palitos en la una consola”. Actualmente se está llegando a conclusiones referentes a la actividad cerebral en situaciones relacionadas con la actividad en acciones como el rezo o la meditación, ha manifestado Ezpelueta, aunque ha apostillado que “esto no significa que Dios esté en el cerebro o que Dios no exista. Es una creencia humana, pero estos estudios si están dando ciertas pistas a lo que pasa ante una cosa que siempre ha sido considerada como esotérica, divina o sobrenatural, con lo que cada vez se va acotando un poco más el terreno de lo inexplicado en aras de lo ya explicado. No es extraño que en alguna de las fuentes y libros que he consultado haya frases como que hay cosas que no deberían ser descubiertas porque pueden suponer una desilusión para las personas”.
Según este experto las personas utilizamos comodines como pueden ser la música, los amigos, el trabajo o los libros de autoayuda, “es jugar al juego de la vida con comodines” arguyó.

