Pablo Alborán en estado puro pone fin a los conciertos del festival en el interior de la Cueva
La 56 edición del Festival Internacional de Música y Danza de la Cueva de Nerja ha puesto hoy fin a los conciertos programados en el interior de la gruta con una de las citas más esperadas del cartel. Pablo Alborán no ha defraudado y ha ofrecido un concierto íntimo, aprovechando la atmósfera única que le ofrecía el escenario natural de la cavidad. El malagueño, que ha repasado temas de su discografía y de su último álbum, ‘Terral’, ha actuado ante un auditorio abarrotado y un público entregado con el que el artista ha mantenido una actitud muy cercana, con numerosos guiños a su tierra. No en vano, se trataba de una de las citas más especiales de la agenda de este malagueño internacional, que siempre agradece actuar en su provincia natal dentro de la gran gira en la que se encuentra inmerso. De este modo, Alborán ha sabido crear una atmósfera cálida en la que ha bailado, tocado la guitarra y las congas, y llenado de romanticismo todos los rincones de la gruta en un concierto único con un gran acústico que se ha alargado durante casi dos horas. También ha tenido tiempo de cantar flamenco y hasta un tango inédito, compuesto “al otro lado del charco”, demostrando su versatilidad y aportando dinamismo y ritmo a la actuación, que él mismo ha calificado de “muy especial” y que ha llegado a su fin con el tema ‘Volver a empezar’. Sin duda, uno de los conciertos que pasarán a la historia de la Cueva de Nerja y que ha supuesto un inolvidable broche de oro para las citas que la quincuagésimo sexta edición del festival ofrece en el interior de la misma: un malagueño universal ante un patrimonio de igual naturaleza. En el concierto han estado presentes, además de familiares y amigos del artista, el presidente de la Fundación Cueva de Nerja, Jorge Hernández Mollar, y el gerente de la institución, Ángel Ruiz, además de la alcaldesa de Nerja, Rosa Arrabal (PSOE).

