La Policía Nacional desarticula un grupo criminal organizado especializado en hurtos que operaba en la provincia
Agentes de Policía Nacional, en el marco de la operación Franky, han desarticulado un grupo criminal organizado integrado por cuatro personas de 22 a 46 años de edad, dedicado a cometer hurtos y que operaba en diversas localidades de Málaga.
Cambio de ropa en segundos
Las investigaciones de Policía Nacional han llevado a la identificación de los cuatro integrantes del grupo pese a las fuertes medidas de seguridad que tomaban tales como llevar debajo de la ropa una segunda indumentaria para, una vez cometido el hurto, cambiarse de ropa en cuestión de segundos y evitar la acción policial o el posible reconocimiento de las víctimas. También estacionaban su vehículo lejos del lugar en el que cometían los hurtos para evitar que les pudieran identificar por el coche.
Roles de los miembros de la organización
El grupo organizado compuesto por hombres y mujeres tenía un reparto de tareas entre sus miembros: los hombres se encargaban de los traslados del grupo a las localidades malagueñas y de quedarse en el coche para que el grupo pudiera huir una vez cometidas las sustracciones; una de las mujeres se introducía en el banco o comercio, y seleccionaba a la víctima potencial, mientras que la otra esperaba fuera, en comunicación permanente por el móvil con su compañera, que estaba dentro del local y que aportaba la información de la víctima seleccionada, por lo general mujeres o personas de edad avanzada.
Los investigadores de la Policía Nacional les atribuyen a los cuatro miembros de esta organización la comisión del hurto de 600 euros a la clienta de una zapatería del centro histórico de Málaga durante la tarde del pasado 9 de septiembre. Se les señala además como presuntos responsables de la sustracción al descuido de otros 600 euros al cliente una sucursal bancaria durante la mañana del 10 de septiembre en Vélez-Málaga.
Los detenidos han pasado ya a disposición de la Autoridad Judicial.
