IU propone regar los jardines públicos con agua no potable
El grupo municipal de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Rincón de la Victoria propondrá al Pleno que se tomen las medidas pertinentes para evitar todo vertido de aguas residuales a los arroyos o al mar, conduciendo al cien por cien a la depuradora o, caso de no ser posible, a un pozo negro; vigilar para que se cumpla la normativa y sancionar en caso de incumplimiento. Así mismo, la moción contempla emplear agua no potable, de pozo o depurada, para el riego de jardines y baldeo de calles para lo cual debería realizarse una canalización para conducirla así como vigilar y perseguir los vertidos de sustancias contaminantes a la naturaleza.
“El reto más importante de nuestro tiempo consiste en evitar que el medio natural siga siendo degradado por la intervención o la omisión, el agua, elemento absolutamente vital para el hombre, debe ser objeto del máximo respeto. Es prioritario y urgente promover el uso responsable de este bien cada vez más escaso y darle el valor que tiene”, ha manifestado el edil de IU, Pedro Fernández quien considera imprescindible preservar la salubridad de las aguas tanto superficiales como subterráneas, además de frenar su despilfarro.
“Deben vigilarse las fugas que pudieran existir en las canalizaciones pero también evitar usar agua potable para limpieza de calles o riego de jardines, actualmente se despilfarran 80.000 metros cúbicos anuales de agua potable en este uso”, ha añadido al tiempo que ha recordado que la Empresa Aguas de Barcelona, Acuagest Sur, obligó a numerosas urbanizaciones del municipio a instalar contadores totalizadores, “no consintiendo que cada vecino tenga el suyo para que no se le pierda ni un litro sin cobrar. Los vecinos pagan el gasto total de la comunidad a partes iguales con los demás gastos a través del correspondiente recibo. Esto acarrea el que los usuarios no sean conscientes del propio gasto y da lugar al despilfarro”.
Por otra parte, Fernández ha indicado que se siguen produciendo vertidos de aguas negras a los arroyos y al mar; lo que además de ser insalubre es sumamente antiestético. “Es indispensable que todas las aguas residuales sean conducidas a la depuradora o cuando esto sea imposible a un pozo negro donde reciban el tratamiento adecuado”, ha asegurado.
